A la espera de un saludo Papal

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A la espera de un saludo Papal

Clayton, ciudad de Panamá, a unos 32 grados centígrados, una brisa veraniega y el sol en su punto más candente, un grupo de fieles católicos de diferentes países se congregan frente a la Nunciatura Apostólica para esperar ver salir al Papa Francisco y lograr que él los bendiga desde su auto o como es el Santo Padre, se baje y salude.
“Permítenos señor que nos dejen ver al Papa” decía Aura Elena Morales de García mientras rezaba el rosario frente a la Nunciatura. Ella es venezolana y como muchos de sus compatriotas le ha tocado abandonar su país. Actualmente vive en Estados Unidos, pero su deseo de ver al Papa la hizo llegar hasta Panamá para participar de la Jornada Mundial de la Juventud 2019, que congrega en el istmo centroamericano a miles de jóvenes de todos los continentes.
“Tengo cinco años tratando de ver al Papa y pedirle por nuestro querido país Venezuela y el mundo entero. Cuando fue a Estados Unidos me encontraba en Venezuela y cuando fue a Colombia yo estaba en Estados Unidos, ahora aproveche esta visita a ver si es posible verlo desde Panamá”. Y se le cumplió el deseo. Aura luego de tres horas por fin pudo lograr ver al papa a su salida de la Nunciatura, el Santo Padre llevaba los vidrios del auto sedan que lo transporta abajo y pudo así saludar no solo a esta señora Aura, sino a todos los fieles que se reunieron en este punto para verlo.
Gislena Linares, madre de un joven con síndrome de Down, llegó dispuesta a que el Papa Francisco le diera la bendición aunque fuera desde el carro a su hijo, y lo logró. Justo cuando salió el auto en el que se transporta el sumo Pontífice se detuvo delante de ellos y le bendijo. En medio del llanto esta madre no podía creer que había logrado que el representante de Dios en la tierra la mirara a ella y a Carlos David, su hijo.
La sensación de llanto y paz al paso de Francisco la han sentido muchos en Panamá. Una de ella es Cinda Taboada, vecina de la Nunciatura, que con paragua en mano y una silla también se apostó frente a la embajada del Vaticano en Panamá por estos días para verlo a la salida. Ya lleva dos días esperando ver al Papa y estará todos los días mientras Francisco se encuentre en Panamá, ya que por su edad no puede estar en los puntos establecidos para la concentración de los jóvenes durante la JMJ.