– 31

– 30
diciembre 22, 2018
– 32
diciembre 20, 2018
No tengo la menor duda de que aquellos con quienes tuve contacto en la JMJ Brasil 2013 fueron definitivamente misioneros de Cristo. Estas personas de amor SABEN cómo "ir y ser discípulos de todas las naciones" y que el mandamiento más importante es "amarse unos a otros como yo los he amado". Esto fue evidente en las diversas formas de AMOR que me extendieron.
A las 24 horas de mi llegada sentí una genuina compasión, cuidado y apoyo. Durante la duración de mi estancia me sentí como en familia. Mi abuela anfitriona estaba tan preocupada por mí como mi verdadera abuela. El consejo dado, las comidas compartidas, el tiempo dedicado a hacerme sentir cómodo, fueron empaquetados con amor y cuidado genuinos.
El amor mostrado por los jóvenes de las dos iglesias anfitrionas también fue un ejemplo de amor fraternal. El lenguaje nunca fue barrera para un abrazo, una sonrisa, una ola alegre o un gesto, que siempre fue lo suficientemente poderoso como para sostenerme durante todo el día. Se tomaron el tiempo, traduciendo e imprimiendo oraciones matutinas, hojas de actividades e incluso las homilías para que siempre estuviéramos conscientes de lo que estaba ocurriendo.
Todo este AMOR me golpeó y me impulsó a comprometerme a difundir el amor donde quiera que fuera. Vi cómo las lágrimas de alegría y amor salían de los ojos de un encierro afirmando que mi presencia significaba el mundo para ella.
Observé lo humilde y feliz que era el Papa Francisco cuando pasaba junto a nosotros en la playa, saludando a todos y abrazando o besando a los que podía acercarse. Lo observé caminando detrás de su papa móvil, demostrando que él vino para que los jóvenes nos enseñaran lo que realmente es el amor ... sin MIEDO en el ejemplo ... y aprendí a ser pasivo.
Aprendí la SANTIDAD y cómo IR y HACER DISCÍPULOS DE TODAS LAS NACIONES.
Shaniece Greene, Jamaica