– 45

– 44
diciembre 8, 2018
– 46
diciembre 6, 2018
Tenía 17 años cuando fui como peregrina junto con mi familia, a mi primera JMJ en Madrid 2011. Me encantó ver como personas de todo el mundo se estaban reuniendo aquí para expresar y crecer en su fe. Conocí de Santos, iglesias, catedrales impresionantes y hasta monasterios antiguos que albergan monjes de clausura y ¡ver lo felices que son!
Mi primer viaje sola fue a los 19 años como voluntaria de la JMJ Río 2013. Esta JMJ cambió mi vida y la forma de ver el mundo. Aquí me dí cuenta que siempre estuve acompañada de la Santa Trinidad, y ellos me cuidaron durante todo el tiempo, incluso cuando estaba sola o perdida. Gracias a los voluntarios que conocí, aprendí a rezarle a la Virgen y a hablarle como mi Madre.
De nuevo como voluntaria, llegue a Cracovia en el 2016 pensando que “necesitaba” de una JMJ para sentir de nuevo lo que sentí en Río y recargar mis baterías. Pero en un momento íntimo con el Señor, me iluminó que no necesitaba ir a una JMJ para sentirme cerca de Él, que desde casa puedo buscarlo, que incluso si en algún futuro no llegara a una JMJ, sin importar lo que me traiga la vida, Él está conmigo siempre y nunca me deja de la mano. ¿Y qué mejor manera de retribuirle ese amor? Siendo voluntaria y ayudando al más necesitado.
A mediados de este año, recibí la alegre noticia de que me aceptaron para continuar mis estudios en el extranjero empezando en enero 2019, lo cual significaría que ya no podría ir a Panamá. Pero estoy muy feliz y emocionada por esta nueva etapa de mi vida que me espera y que Dios tiene planeado para mí. Gracias a estas previas experiencias de JMJs, me siento bendecida de poder ayudar a tanta gente de mi país y del exterior a ser parte de las JMJs, ya sea como peregrinos o voluntarios.
Porque sin importar como tú vayas a una Jornada, en algo, aunque sea un poco, te marcará y cambiará la vida. Es una aventura que quisiera que todos pudiéramos experimentar al menos una vez en la vida. ¡Nos veremos en la próxima JMJ, o antes, si Dios quiere!
Gracia Durón, Honduras