– 72

– 71
noviembre 11, 2018
– 73
noviembre 9, 2018
El 16 de Julio del 2016 viaje a Polonia junto con otros amigos, cuando llegué al aeropuerto de Amsterdam me llamaron para informarme que mi hermano había muerto. Ese fue un momento difícil para mí porque el viaje de mi sueño se había vuelto muy triste. Tenía que tomar de la decisión de seguir o regresar y apoyado en las palabras de mi madre que en medio de su dolor me dijo que no regresara y que orara por mi hermano decidí continuar. Cada día de la jornada Dios iba teniendo detalles conmigo, era como su forma de decirme que no estaban mis familiares pero que él estaba conmigo. Su primer detalle fue la señora que me dio hospedaje, ella se comportó como una verdadera madre para mi, me consoló y animó bastante. Su otro detalle fueron mis amigos que siempre estuvieron conmigo apoyándome así sea con una sola mirada. Uno de sus detalles más grande fue que el día del funeral de mi hermano en la parroquia donde me quedé (María Auxiliadora en Breslavia) ese día tocaba hacer una obra de Misericordia y, precisamente a mi me tocó ir al cementerio a limpiarlo, es decir, yo estaba en un cementerio a la misma hora que mi hermano estaba siendo enterrado en Panamá. Para terminar el GRAN DETALLE DE DIOS fue elegirme entre muchos panameños para ir el domingo de la misa de clausura al altar junto al Papa para representar a Panamá cuando dijeran que seríamos no la próxima sede. La JMJ de 2016 fue una experiencia de la Misericordia De Dios con mi hermano, conmigo y mi familia. En medio de todo pude disfrutar, conocer personas y compartir con muchos hermanos de diferentes lugares la belleza de nuestra Fe. Bendiciones
Alberto Benette, Panamá