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Mi nombre es Eduardo González. Soy venezolano. Desde Rio 2013 he querido asistir a una JMJ, y desafortunadamente no había tenido la oportunidad. Sin embargo, nunca perdí la fe de que algún día, Dios tendría un espacio para mí en una Jornada. Cuando el Santo Padre anunció que la próxima JMJ sería en Panamá, sentí una enorme alegría y sabía que existía una gran probabilidad de poder asistir. Pero el tema económico era un obstáculo.
Hace casi un año, recibí la invitación para ser Voluntario JMJ y trabajar desde mi país en la distancia. Sin duda, una propuesta de Dios increíble que acepté. Meses más tarde, un testimonio que escuché me motivó a poner mis talentos al servicio de Dios de una manera diferente: comencé el proceso para ser Voluntario Internacional de larga estancia y fui aceptado. Sin embargo, una de mis mayores preocupaciones era poder comprar el boleto aéreo a Panamá. A pesar de ello, un “ángel de Dios” que se enteró de mi situación, me dijo: “tú mereces vivir esta Jornada”; y ese mismo día, tenía en mi correo electrónico el itinerario de vuelo. Ahí comenzó mi aventura…
Luego de iniciar los trámites para poder viajar a Panamá, enfrentar diferentes “trabas” con la Embajada, problemas con los permisos, etc., 15 días antes de viajar: ¡LOGRAMOS OBTENER LA VISA! Digo logramos porque fue gracias al esfuerzo de todo un equipo que, con oración y atención estuvieron pendientes. Llegó el día de tomar el avión. A las 4:00 a.m. salí de casa con mi mamá, mi papá, mi hermana y una de mis tías. Estando allí, no podía evitar imaginar todo lo que estaba por llegar y lo que dejaba por vivir esta increíble experiencia. Después de aterrizar y al salir del Aeropuerto Internacional de Tocumen, estaban esperándome con un cartel que decía: “Eduardo González - Venezuela”, y me dieron una bienvenida que jamás olvidaré.
Esta es #MyWYDExperience. Estoy agradecido con Dios. Soñar junto a Él ha sido mi única herramienta para llegar hasta aquí. ¡De su mano todo es posible! Espero que te sirva de motivación. Simplemente deja todo por Dios y confía en Él. Ni la crisis, ni la frustración pudieron con mis ganas de vivir esta JMJ. ¡Aquí los espero!
Eduardo González, Venezuela