¿Qué significa para Venezuela la visita de los símbolos de la JMJ?

Cartago pide a San Francisco de Asís intercesión para los Días en las Diócesis
noviembre 13, 2018
Más de mil jóvenes costarricenses, dirán “presente” en la JMJ Panamá 2019
noviembre 16, 2018

¿Qué significa para Venezuela la visita de los símbolos de la JMJ?

La visita de los símbolos de la JMJ es un gesto de amor, solidaridad y consuelo para los jóvenes católicos de Venezuela, que les permite a ambas repúblicas celebrar la ocasión que convoca a millones de jóvenes en enero 2019 con una singular estrecha cercanía.
Espiritualmente se ha podido evidenciar el corazón vibrante de los venezolanos en pasadas JMJ, que ondean su tricolor estrellado inmerso en un mar de millones de peregrinos provenientes de incontables lugares del planeta que con la frescura de su juventud y la aventura de abrir su corazón a nuevas experiencias se unen para expresar el sentir de la Iglesia junto al sucesor de Pedro: Un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo.
Para Panamá como para Venezuela tener la ocasión de tener el legado espiritual y religioso de la madre España, es la perfecta ocasión de mostrar su carismática idiosincrasia de servicio que se enmarca en la propuesta de lema que hiciera Su Santidad Francisco “He aquí la Esclava del Señor, hágase en mí según Su Palabra”.
Al quedar impactados de la sorpresiva visita de los símbolos a la nación sudamericana surgen lágrimas con sentimientos avinagrados, pues seguramente muchos de los jóvenes venezolanos emigrantes en otras naciones del mundo entero quisieron haber viajado dentro del mismo territorio nacional las horas necesarias para no perderse el gran acontecimiento en que por primera vez los símbolos que San Juan Pablo II diera a los jóvenes en la Ciudad Eterna al concluir el Jubileo de la Redención.
Confesaba un peregrino periodista venezolano en Río 2013 y Cracovia 2016 que jamás se pensó tener tan de cerca como sede la Jornada con el Santo Padre, al recibir el gratísimo anuncio en italiano el 31 de julio 2016, muchos ya empezaban a soñar con incluso realizar el peregrinaje de forma terrestre en la medida de las bondades de la geografía colombo-panameña.
Algo bien interesante es pensar cómo saludaría un joven venezolano a los símbolos de la JMJ. Por ejemplo en el caso de la Cruz, gracias a la arraigada fe del pueblo, abrazarían al leño como cuando se abraza al más entrañable de los amigos que no se ve en muchos años, con expresión tal que tiene la firma voluntad de eternizar ese momento de amor, de reconocer que hemos sido salvados, perdonados, de experimentar la tierna mirada de Jesús que le dice al joven “Ven, sígueme”.
Respecto al icono de la Salus Populi Romani que defendió a los romanos de la peste en el siglo VI, ha de ser importante prepararse a la visita una importante antiquísima advocación mariana universal. María santísima cargando en sus brazos al Hijo de Dios viene a contagiar su alegría con esa dulce sonrisa a traer a todos los venezolanos.
Hablando de la importancia de los símbolos es la oportunidad de recordar a todos el valor sagrado que tienen y que se hace reliquia pues de seguro que el haber sido aunque fuera levemente tocado por un santo moderno, comenzando por San Juan Pablo II, nos lleva a vivir el gozo de la comunión de los santos, por una u otra razón Dios siempre abre caminos de unidad donde el más fuerte consolida y afianza al más desvalido.
Y con mayor razón no faltará la presencia de los hermanos en la Fe que vienen a consolar la devastada hermana Venezuela desde el 15 al 20 de noviembre.